La respuesta a la diversidad se escalona partiendo desde el grado más elemental, empezando por la concreción establecida por los Proyectos Curriculares, las programaciones didácticas, y el marco de optatividad del currículo. Incluye también adaptaciones de acceso y adaptaciones curriculares más o menos significativas, para llegar incluso a la posibilidad de diversificaciones que incluyan programas individualizados. Tales alternativas de organización del currículo requieren la existencia de decisiones individualizadas, fruto de una evaluación rigurosa. - Respuestas a nivel de centro:
Dentro de las medidas a nivel de centro y con carácter general están los niveles de concreción del currículum, a través de la elaboración de los diversos instrumentos que concretizan el currículum, tales como el Proyecto de Centro, con los documentos que lo integran y que son: la Finalidades Educativas, el Proyecto Curricular de Ciclo y/o Etapa, la Programación de Aula, etc., y que sirven de marco de referencia y guía de trabajo para los profesores de ese centro.
- Respuesta a nivel de aula:
La realización de la Programación del Aula supone un tercer nivel de concreción curricular, tras el realizado primeramente a nivel de Administración Educativa, bien se central o regional, y el realizado a nivel de centro educativo. En la programación de aula el profesor deberá:
Concretar los objetivos del ciclo.
Organizando y secuenciando los contenidos del ciclo.
Determinando los principios metodológicos a utilizar con los alumnos.
Estableciendo los criterios de evaluación a utilizar.
- Respuesta a nivel de alumno/a:
a) El refuerzo educativo: estrategia que se da de modo puntual y esporádico a algún alumno en su proceso de aprendizaje. b) Las adaptaciones curriculares: proceso de toma de decisiones sobre los elementos curriculares, que busca respuestas educativas a las necesidades educativas de los alumnos. c) La diversificación curricular: adaptación curricular extrema para alumnos con déficits graves y permanentes, que están destinadas a alumnos que presentan dificultades de aprendizaje generalizadas, que afectan a la mayoría de la áreas del currículum básico. d) Los Programas de Cualificación Profesional Inicial (recogidos en la LOE): dirigidos a aquellos alumnos que hayan abandonado la etapa de Educación Secundaria Obligatoria sin alcanzar los objetivos correspondientes. e) La optatividad: mecanismo de refuerzo con aquellos alumnos que presentan dificultades de aprendizaje en relación con capacidades que se consideran básicas.
La propuesta que podréis ver aquí ofrece un tipo de experiencia interdisciplinar que brinda una modalidad educativa fecunda en posibilidades: los talleres. Este nuevo estilo de hacer educación, marcado por la idea de adaptabilidad como respuesta a lo diverso, considera la práctica educativa como algo adaptable a una situación concreta de alumnos si se desea lograr con ellos un resultado más eficaz. Esta actividad de talleres posibilita un aprendizaje activo, cooperativo y significativo al mismo tiempo, ya que permite enlazar conocimientos previos con nuevos de forma globalizada o interdisciplinar. Consiste en que los alumnos hagan (con otros) mientras hablan de lo que hacen, de lo que deben hacer o de lo que han hecho ya. Además de organizar, el profesor hace con ellos, hace hacer, hace reflexionar, da pistas, controla las ayudas, pregunta, corrige, responde... es decir, como un compañero más. Esto permite al alumno desarrollarse libremente al no sentirse expuesto a un juicio sancionador o evaluador por parte del adulto. El rigor, la creativiad y la capacidad de entusiasmo son los mejores recursos educativos y personales que hacen de la educación un servicio eminentemente personal. Los talleres como respuesta a la diversidad defienden un aprendizaje constructivista, ya que facilitan la operativización de los siguientes principios psicopedagógicos:
El sujeto es el protagonista activo de su propio proceso de aprendizaje.
El aprendizaje consiste en la construcción conjunta de significados.
El aprendizaje se configura socialmente.
La motivación depende de la atribución de sentido a la tarea, influida, a su vez, por el autoconcepto.
La ayuda pedagógica es determinante del sostenimiento y avance del proceso de aprendizaje.
No es tan difícil ofrecer respuestas educativas más adaptadas a la diversidad, sólo es necesario que un equipo de profesores reflexione sobre su práctica, promueva la realización de algún cambio en orden a obtener mayores grados de ajuste a la realidad de sus alumnos, y compruebe su efectividad.
- Respuestas a nivel de centro:
Dentro de las medidas a nivel de centro y con carácter general están los niveles de concreción del currículum, a través de la elaboración de los diversos instrumentos que concretizan el currículum, tales como el Proyecto de Centro, con los documentos que lo integran y que son: la Finalidades Educativas, el Proyecto Curricular de Ciclo y/o Etapa, la Programación de Aula, etc., y que sirven de marco de referencia y guía de trabajo para los profesores de ese centro.
- Respuesta a nivel de aula:
La realización de la Programación del Aula supone un tercer nivel de concreción curricular, tras el realizado primeramente a nivel de Administración Educativa, bien se central o regional, y el realizado a nivel de centro educativo. En la programación de aula el profesor deberá:
- Respuesta a nivel de alumno/a:
a) El refuerzo educativo: estrategia que se da de modo puntual y esporádico a algún alumno en su proceso de aprendizaje.
b) Las adaptaciones curriculares: proceso de toma de decisiones sobre los elementos curriculares, que busca respuestas educativas a las necesidades educativas de los alumnos.
c) La diversificación curricular: adaptación curricular extrema para alumnos con déficits graves y permanentes, que están destinadas a alumnos que presentan dificultades de aprendizaje generalizadas, que afectan a la mayoría de la áreas del currículum básico.
d) Los Programas de Cualificación Profesional Inicial (recogidos en la LOE): dirigidos a aquellos alumnos que hayan abandonado la etapa de Educación Secundaria Obligatoria sin alcanzar los objetivos correspondientes.
e) La optatividad: mecanismo de refuerzo con aquellos alumnos que presentan dificultades de aprendizaje en relación con capacidades que se consideran básicas.
La propuesta que podréis ver aquí ofrece un tipo de experiencia interdisciplinar que brinda una modalidad educativa fecunda en posibilidades: los talleres. Este nuevo estilo de hacer educación, marcado por la idea de adaptabilidad como respuesta a lo diverso, considera la práctica educativa como algo adaptable a una situación concreta de alumnos si se desea lograr con ellos un resultado más eficaz.
Esta actividad de talleres posibilita un aprendizaje activo, cooperativo y significativo al mismo tiempo, ya que permite enlazar conocimientos previos con nuevos de forma globalizada o interdisciplinar. Consiste en que los alumnos hagan (con otros) mientras hablan de lo que hacen, de lo que deben hacer o de lo que han hecho ya. Además de organizar, el profesor hace con ellos, hace hacer, hace reflexionar, da pistas, controla las ayudas, pregunta, corrige, responde... es decir, como un compañero más. Esto permite al alumno desarrollarse libremente al no sentirse expuesto a un juicio sancionador o evaluador por parte del adulto.
El rigor, la creativiad y la capacidad de entusiasmo son los mejores recursos educativos y personales que hacen de la educación un servicio eminentemente personal.
Los talleres como respuesta a la diversidad defienden un aprendizaje constructivista, ya que facilitan la operativización de los siguientes principios psicopedagógicos:
No es tan difícil ofrecer respuestas educativas más adaptadas a la diversidad, sólo es necesario que un equipo de profesores reflexione sobre su práctica, promueva la realización de algún cambio en orden a obtener mayores grados de ajuste a la realidad de sus alumnos, y compruebe su efectividad.